Desde la entrada en vigor de la Ley General de Cambio Climático (LGCC) en el año 2012, México ha mostrado un notorio avance en el ámbito normativo e institucional entre los que destacan, la Estrategia hacia mediados de siglo y la reforma a la LGCC en 2018, que incorpora los objetivos del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura promedio global por debajo de los 2°C, con respecto a los niveles preindustriales, y con miras a limitarlo a 1.5°C.

Además, con las últimas modificaciones de la LGCC en 2018, se incorporaron los conceptos y metas contenidos en la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC en inglés), cuya meta es reducir, de manera incondicional, el 25 % de las emisiones GEI y las emisiones de contaminantes climáticos de vida corta a un nivel menor al de un escenario tendencial para 2030. Este compromiso implica reducir las emisiones de GEI en un 22 % y en un 51 % para el carbono negro y alcanzar, el pico de emisiones en el año 2026[1].

No obstante, durante el periodo 2013-2017, el esfuerzo de mitigación de la Administración Federal y de las Entidades Federativas alcanzó para 2017, la reducción de 30.9 MtCO2e y considerando los esfuerzos del sector privado se logró una disminución de 70MtCO2e anuales, lo que está aún lejos de la mitigación necesaria para el cumplimiento de las metas al 2018 establecidas en el Programa Especial de Cambio Climático (2012-2018), correspondientes a 83.2 MtCO2e cada año[2].

Incluso, de acuerdo a análisis independientes que evalúan la acción y ambición de las políticas climáticas, se identifica que las metas incluidas en la NDC de México, son insuficientes para que la trayectoria de emisiones sea compatible con los escenarios de 1.5°C recomendados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC en inglés)[3], que a su vez se encuentran plasmados en los compromisos nacionales e internacionales del país en la materia.

De acuerdo a la última actualización del Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero en 2018, México emitió 683 Mt de CO2e donde, el sector de energía (que incluye transporte y generación eléctrica) aportó 70% de las emisiones; los procesos industriales y uso de productos 8%; uso de suelo y silvicultura 10%; y residuos 7%[4]. Es por ello que, un paso decisivo para hacer frente al cambio climático, implica ampliar la participación de las energías renovables, la eficiencia energética y la descarbonización del sector transporte. Sin embargo, se necesitan esfuerzos de mitigación más ambiciosos en todos los sectores para reducir las emisiones del país y alinearlas a una trayectoria compatible con la trayectoria de 1.5°C.

[1] INECC (2016)Compromisos de mitigación y adaptación ante el cambio climático. https://www.inecc.gob.mx/dialogos/dialogos1/images/documentos/2015_indc_esp.pdf

[2] INECC (2018) Evaluación Estratégica del Programa Especial de Cambio Climático. Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC). Recuperado de: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/261388/Informe__evaluacion_PECC_final_limpio_1_.pdf

[3] CT (2019). Reporte Brown to Green. Climate Transparency Initiative. Recuperado de:

[4] INECC (2018). Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero 1990-2015, actualización con metodología del IPCC para la Sexta Comunicación Nacional de Cambio Climático.

Portafolio de política climática

Iniciativa Climática de México, con el objetivo de impulsar un desarrollo socialmente incluyente y de bajo en carbono en el país, destaca la necesidad de un cambio transformacional de la política climática que se traduzca en metas y acciones puntuales para estabilizar las emisiones de GEI a la trayectoria de emisiones compatible con el Acuerdo de París y la LGCC, evitar los impactos sociales del calentamiento global en las poblaciones más vulnerables y generar condiciones fiscales, regulatorias y de presupuesto para aprovechar la oportunidad económica que las políticas de bajo carbono ofrecen.

Ruta crítica

En ICM estamos trabajando para identificar metas de mitigación claramente referidas a mantener el incremento de temperatura a los límites establecidos en el Acuerdo de París y la legislación mexicana. Por lo que, en Iniciativa Climática de México, trabajamos a través de los siguientes ejes de acción:

  1. Elaboramos insumos técnicos que apoyen la toma de decisiones del ámbito legislativo, los gobiernos locales y nacionales para el diseño de instrumentos jurídicos, normativos, fiscales y de presupuesto que permitan alinear las emisiones del país a los compromisos establecidos en el Acuerdo de París.
  2. Asignamos recursos a distintos actores clave (representantes del sector público, privado y social) para realizar estudios y propuestas que contribuyan definir políticas de mitigación de emisiones, empleando como referencia la estimación de un Presupuesto de Carbono y la Rutas Sectoriales de descarbonización.
  3. Promovemos la actualización y mejora de los instrumentos normativos, institucionales y fiscales que permitan formular, diseñar, implementar y evaluar políticas de cambio climático que fomenten la transición energética justa, poniendo al centro las implicaciones sociales de dicha transición.
  4. Apoyamos y fortalecemos la generación de alianzas entre organizaciones no gubernamentales a nivel nacional e internacional, a fin de impulsar y promover la toma de decisiones en materia de cambio climático bajo un esquema de transparencia y rendición de cuentas.

Para ello, llevamos a cabo los siguientes proyectos

  1. Usando como referencia la estimación de un Presupuesto de Carbono para México que indique la cantidad permitida de toneladas de emisiones de CO2e y otros gases de efecto invernadero en un periodo determinado, generamos insumos técnicos y de política pública para contribuir al diseño, implementación, evaluación y monitoreo de políticas climáticas ambiciosas y alineadas al Acuerdo de París a nivel nacional y subnacional.
  2. Impulsamos y fortalecemos procesos y alianzas con múltiples actores de la sociedad que faciliten las condiciones para revisar, dialogar y actualizar los instrumentos de política fiscal tales como la eliminación gradual de subsidios fósiles y el impuesto al carbono. Además, brindamos insumos técnicos a actores del sector social, público y privado, para resaltar los beneficios de reorientar el presupuesto y financiamiento hacia proyectos de mitigación en el ámbito nacional y subnacional, para alcanzar la trayectoria de emisiones alineada a los 1.5°C.
  3. En coordinación con otras organizaciones no gubernamentales, ICM genera insumos técnicos para contribuir al desarrollo participativo, inclusivo y transparente de proyectos de energía renovable en México, con perspectiva de género y derechos humanos, para prevenir el surgimiento conflictos sociales, aumentar los beneficios compartidos, y mitigar los impactos negativos de proyectos de infraestructura energética. Además, brinda elementos técnicos para definir una ruta de eliminación progresiva del carbón en México.

4. En alianza con organizaciones internacionales, contribuimos a la elaboración de análisis independientes que evalúan la acción climática de México e identificamos las áreas de oportunidad más importantes para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono. Además, promovemos la generación de alianzas con representantes clave del sector público, privado y social para estimular el debate nacional sobre la importancia de impulsar una acción climática ambiciosa para alinear las emisiones de México a los compromisos señalados en el Acuerdo de París.

5.  Fomentamos la activa participación de la sociedad civil organizada y fortalecemos sus capacidades para identificar mejoras institucionales y regulatorias que permitan controlar las emisiones de las actividades de petróleo y gas y fortalecer la regulación del sector salud para garantizar una mejora sustancial en la calidad del aire.